De Moctezuma a Los Andes en México

por chilemexico

El libro De Moctezuma a Los Andes. Antología de cuentos es el primer producto de la Agrupación Cultural Puerta Abierta Chile-México (ACPA); la cual se originó en el año 2011 bajo la idea de dos amigas: Paty Gómez y Socorro Carranco, de Chile y México respectivamente. En este concepto de hermandad y amistad es que se generó el libro que nos ocupa, el cual tiene un armado interesante. En él se observa  cómo los 22 escritores entablan un diálogo, pues va un cuento mexicano y uno chileno, en ocasiones, pareciera que uno hace las preguntas y el otro le responde. Era nuestro objetivo mostrar esa arquitectura, la progresión temporal en la Historia de cada país, pues encontramos textos que hablan de las costumbres de nuestros antepasados y textos que nos sitúan en la modernidad actual mexicana. Es un libro que  abre la puerta al conocimiento de la cultura mexicana y chilena, que nos hace llorar, meditar y reír, pues cada cuento muestra la personalidad de su creador. En sus páginas hallaremos a la joven Gabriela Mistral, al fantasma de Frida Khalo, a la mujer que mata por justicia y a sujetos que regresan a su país aún sin patria. Durante el año 2013 se pensó una gira en México por cada una de las representaciones donde ACPA se encuentra para dar a conocer este material. Sí, había sido presentado el 1 de diciembre de 2012 en la FIL Guadalajara; sí, había llegado a Chile días después para presentarse ese mismo mes el día 14 en La Chascona, pero faltaba llevar el mensaje a los mayores rincones.  La labor fue un esfuerzo realizado por toda la representación, la convicción de difundir estas historias que atrapan desde la primera línea. 

El primer estado fue Colima el 15 de marzo. Llegábamos con los libros bajo el brazo a la Facultad de Letras y Comunicaciones de la Universidad de Colima, los jóvenes asistentes se acercaban a nosotros para saber más acerca de su configuración. Alberto Llanes había mandado una lectura crítica que después dimos a conocer por este espacio. Fue una grata charla  en la que invitábamos a pasar a esta Puerta Abierta. Al caer la tarde el recinto para la Historia colimense nos invitó a pasar a un patio grande, de techo alto y de grandes ventanales. Lleno total y lo mejor de la noche comenzó cuando las presentadoras leyeron fragmentos de algunos cuentos pues inició el momento más íntimo de la velada, Araceli Gámez Chavez –directora del Archivo Histórico de Colima– leyó unas hermosas palabras hablando del mérito del libro y Cristina Arreola destacó algunos de los cuentos ahí presentados.  Aquí algunas imágenes de Memo Robles (COLIMARTE)  y Reyna Hernández Haro.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Al mes siguiente, el destino era doble: Chiapas y Tabasco. El libro había llegado al germen de la idea, cuando en aquella ocasión  un cuento mexicano llegaba a las manos de la visitante chilena, entonces la magia se produjo. El día 18 de abril San Cristobal de las Casas nos conducía por los callejones, por la variedad de sabores, olores y texturas. Socorro Carranco hacía lo suyo al invitar a  lugareños, con cada palabra propiciaba más la cercanía  cultural ¿cuántas veces hablamos de ella y no la gestionamos? La altura no fue un problema para quienes llegaron a la presentación en el auditorio de la Facultad de Derecho, algunos desde Tuxtla haciendo un paréntesis en su trabajo cotidiano para engalanar con su palabra, otros haciendo más de 6 horas de camino con la única intención de poder ser parte en este disfrute. A todos ellos, a nuestros cuatro escritores reunidos, un reconocimiento honorable. En ese recinto entonces se aclaró la idea: el libro era el primer hijo de una gran familia.  Fueron 22 escritores, dos antologadores, tres editoriales independientes y una agrupación cultural; dato curioso, este producto duró 9 meses en salir a la luz pública. Clara del Carmen Guillén entregó su pluma exacta a los asistentes, develó algunos de los misterios desconocidos en la configuración.  Hernán León Velasco tomaba la palabra desde el estrado y nos invitaba a reflexionar en aquello que generó su cuento.  Nuestra moderadora, Sheyla Prevé, cuando cerraba esa noche de actividades sabía que al día siguiente se continuaría la charla. El diálogo sólo había tomado un pequeño espacio para tomar café. El 19 de abril, Tuxtla Gutiérrez y el auditorio Jaime Sabines recibían esta publicación. Los autores que habían acudido a la cita el día anterior engalanaron  la velada, se sumó Mario Nandayapa a este cuartetocompletando  la imagen. Entre las bancas, al final de la línea un hombre levantó la voz a nombre de nuestro finado amigo Hugo Suárez, ese hombre que cargaba un bebé en brazos, era su hijo. Nos compartió la  manera como su padre había fraguado la historia de su cuento. Chiapas colocaba el punto final con este emotivo momento. De los once escritores mexicanos reunidos, siete eran oriundos de ese estado, faltó  Roberto López quien se encontraba en la Ciudad de México.  Noé Gómez y Socorro Carranco nos regalan estas instantáneas.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Tabasco, la noche del 20 de abril nos recibía en el Tanjarina Café con pisco sour* y hallullas chilenas. Música, canto, poesía inundaron esa noche el lugar.  La representación de ACPA en Villahermosa había hecho  no sólo una presentación, sino la muestra verdadera de esa cercanía entre Chile y México.  Esa noche era  propicia para olvidarse del calor y transpirar cultura. Ruperto Magaña nos habló de la misión y objetivos de ACPA, mientras, Ruth Pérez Aguirre. Lucía Fernández Calles, Maru Torres y Juan Carlos Díaz Verdugo miraban a los asistentes con la convicción de proponer un lugar para hablar de cultura en la región. El grupo se había integrando con el único fin de ser los anfitriones de esta Puerta Abierta a la enorme casa que se estaba construyendo en ese momento con la presentación del libro. Se dejaba al aire las palabras de dos grandes lectores del libro como péndulo para dar la voz a los escritores antologados que visitaban la ciudad.  ¿Gustan ver las imágenes de esa velada? Gracias a Ruperto Magaña y la cámara que deambuló esa noche mientras él hablaba.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Cerrábamos esta gira en Jalisco, donde se había lanzado en el año 2012.  Cuando se pensó en este recorrido, Yucatán no se añadía  aún, pero quedó como un lugar pendiente donde quizá se puedan originar otros grandes proyectos de ACPA en el futuro.  Hay tanto por hacer en la cultura. El día 12 de mayo la cita era en el espacio que habían dedicado los organizadores de la Feria Municipal del Libro en Guadalajara para este tipo de presentaciones, nosotros cerrábamos la tarde de ese domingo. Ahí, en esos sillones pensábamos en los alcances de la voz; la gente deambulando por los pasillos, algunos se detenían para escucharnos, otros caminaban rápido ¿hasta dónde llega el sonido de estas palabras? Elizabeth Vivero  nos leyó su cuento y habló de esos secretos que la llevaron a crearlo. La tarde había sido fructífera.  Pocos días después venía el cierre de estas presentaciones, la que sucedería el 23 de mayo en el marco del Festival Tonalcy, en Tonalá. Aquí, estimado lector, damos paso a las palabras de Cristina Arreola con las que cerramos esta seudo crónica del viaje que emprendió una humilde publicación,  en la cajuela de un auto, en el equipaje de mano subiendo aviones y en la bolsa cargada sobre un camión. Esperando de todos ustedes el comentario de su lectura.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

CRÓNICA DE AVENTURAS

Por Cristina Arreola

La bolsa con libros, mi morral de casi siempre y yo, abordamos el primer camión faltando 15 minutos para las 2:00 de la tarde, cuando el sol pega aplomo sobre la ciudad. Pasaron no más de 15 minutos cuando ya hacía la parada al chofer, llegando a mi primer destino para esperar la llegada de la ruta 55, la que me dijeron que va a Tonalá, cerca de la “Figura de la Mujer”, el “Monumento a la Alfarería” o la “Estatua de la Alfarera”, tantos nombres por la que es conocida, pero nadie sabía darme referencia. Como era de esperarse en esa hora pico, había más pasajeros que los que podían caber en la unidad. Sudábamos, empujábamos al de al lado primero por necesidad, luego por diversión y después obligados por el freno metido de golpe por parte del chofer. Y pasaron cuadras, avenidas, lugares, lugares irreconocibles ante mis ojos… tantos semáforos, baches, paradas de camión; personas abordando al tope, otros pocos intentando escapar del nudo humano para lograr bajar a tiempo de ahí.

Pasó más de una hora antes de poder agandallar un asiento y dejar libre el del pasillo para una mujer embarazada, quien después de recobrar el aliento ante los empujones, me explicó la hazaña que me hacía falta por recorrer antes de mi destino. Tras sus faltan algunos 20 minutos, bajó y me dejó de nuevo desprotegida, con un camino abriéndose ante mis ojos, renaciendo aún más allá de la vuelta a la esquina, cuando uno pensara que se termina la vida…

Y es que en esta zona, uno no sabe dónde termina Guadalajara, comienza Tlaquepaque, termina Tlaquepaque y recomienza Guadalajara, para luego terminar y abrir la puerta a un “Bienvenidos a Tonalá”, ahí a donde era mi destino. Pero pasaron al menos más de dos veces los 20 minutos prometidos por la mujer, no se veía ni “mona parada”, ni el Wal Mart que me haría saberme cercana al lugar… nada.

Y el resto de los pasajeros que victimicé con mis interrogantes, sólo hicieron señal de diosteacompañe en el rostro y los vi descender, de a poco el camión se fue vaciando, ahora sí sobraron los asientos y el aire comenzó a circular de nuevo.

Cuando mis esperanzas ya habían mermado, el camino se iluminó con ésa plaza, la unidad deportiva y después el Monumento a la Alfarería en toda su plenitud. Bajé del camión, busqué la calle Juárez, debía ser la primera según google maps, pero resultó siento la tercera. Sin importarme ya las casi dos horas transcurridas en mi camino, avancé hasta que un letrero de “Los Ariles” se abrió ante mis ojos y con él un rebaño de flores de todos colores, plantas pequeñas, otras no tanto y al fondo un saloncito lleno hasta el tope de escuchas. ¿Viene a los eventos? Me preguntaron a mi entrada y me ofrecieron una silla, que acepté gustosa.

Poco faltaba para que culminara el evento de presentación fotográfica que se estaba exponiendo y después comenzaron a llamar a la presentación de la antología De Moctezuma a los Andes, tomé mi asiento, me aseguré de que el micrófono funcionase y comencé mi discurso. Les hablé de la agrupación, del significado que ha conseguido ganarse estos años, de cómo se dio el proceso de la creación de un primer libro; elogié el espacio, en realidad es un ambiente natural y bohemio, tranquilo, apacible…

Llegar a Tonalá es encontrarse con la artesanía a flor de piel, con los carpinteros, los alfareros, la señora que vende elotes en la esquina y ahí, justo en el vivero de Los Ariles, es que se lleva a cabo el Festival Tonalcy.

Seguí hablando, explicándoles las temáticas de la antología y me tomé la libertad de leerles algunos fragmentos de mi selección; miraba al público y sus rostros decían todo, se iluminaban de escuchar de México y de Chile en un mismo terreno, querían más y más les ofrecí.

Sin embargo concluí, recibí un par de preguntas, ofrecí el libro a la venta, tomé mis cosas y el colorido reconocimiento que me regalaron. Salí a la calle, con la mediana referencia de la zona sobre el camión, estaba a tan solo unas cuadras de donde se instala el tianguis de artesanías más grande que jamás haya visto, los recuerdos regresaron a mí, de esos días en mi niñez que las vacaciones se destinaban en ir a pasear a Guadalajara y sus alrededores.

El recorrido a casa fue un poco más rápido, llegué y un huevo revuelto fue mi víctima ante el hambre descomunal que traté de apaciguar con una Coca –que no se entere mi médico–, y con la recepción de mi gatita Venus, la noche vi llegar.

665220_4818215091137_1189205059_o

Anuncios

2 comentarios to “De Moctezuma a Los Andes en México”

  1. Completísima “bitácora de viaje” de nuestra antología! Un logro inolvidable para todos quienes fuimos parte de ese proyecto. Saludos desde Chile!

  2. Excelente descripción de un viaje que aún no acaba, estimada Reyna, Buen trabajo, te felicito, cariños de Marianela.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: