Mi experiencia con “La Orden de Palmira”

por chilemexico

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Por Sheyla Prevé

La búsqueda perpetua del escritor es cautivar al menos una mirada, empecé a escribir “La Orden de Palmira” con la convicción de hacerlo con la mía, deseaba plasmar la emoción de mi pasión por contar historias, me dejé sorprender por los personajes a cada paso y conforme cobraban vida propia tomaban las decisiones que condujeron a la novela hasta donde está hoy, en nuestras manos.

Me gustaría responder a la pregunta que me hacen con mayor frecuencia, el interés por mi trabajo casi siempre comienza con la búsqueda de la razón que tengo para escribir lo que escribo, respuesta es muy sencilla, me hace feliz; sin embargo, existe otra razón que no puedo dejar de lado y que además influye mucho en todo lo que hago como escritora, sueño con un mundo en el que cada ser humano sienta la felicidad de hacer lo que ama, si todos encontráramos aquello que nos apasiona más que nada y lo hiciéramos la humanidad sería muy distinta.

Cuando estaba escribiendo está novela le pregunté a unas pocas personas de diferentes características entre sí, qué les gustaría leer, fue maravilloso descubrir que nadie estaba muy lejos de lo que yo deseaba, coincidían en el detalle más importante, deseamos soñar. Está en la sangre de los seres humanos querer más, acercarse a lo misterioso y lo maravilloso.

¿Qué pasa con ese rayo de esperanza y emoción que trae consigo la inocencia? La educación desde la edad temprana debe estar fallando, algo está seriamente mal en la forma en que instruimos desde la primera infancia, aprendemos que la vida significa sufrimiento, que no hay nada más que trabajo y dolor, se escuchan frases trilladas y aburridas como ”la vida es un valle de lágrimas”, no podemos hacer nada más que resignarnos a que el trabajo duro es lo único que podrá jamás mantenernos sobreviviendo o mal viviendo, y todo esto antes siquiera de llegar a la escuela primaria en donde encontramos a seres humanos igual de truncos que nuestros padres, igual de cansados y frustrados a quienes les enseñaron lo mismo, quienes crecieron tal vez de peor forma que nosotros, por eso es tan seguro el sistema, no existe escapatoria del destino que la conciencia colectiva ha impuesto a cada ser humano, tampoco puedo decir que esto sea malo al contrario es muy conveniente para aquellos que necesitan la seguridad y fuerza de lo conocido. Lo que estoy a punto de compartir puede ser un desvarío solamente pero lo creo posible, existen seres, son pocos y no cualquiera logra entender su mensaje, ya que pueden con pequeños detalles enseñarnos que existe otro camino a seguir, no será el más seguro, al contrario, se garantiza el riesgo de no saber jamás que sucederá con tu vida o si acaso tendrás una vida mañana, este peligroso camino tampoco garantiza que en el futuro logres tu meta a pesar de haber sorteado los múltiples trabes que aparecieron, ni siquiera se sabe si serás feliz en él, lo único que atestigua es que será un camino distinto lleno de emociones fuertes, altibajos y satisfacciones, ya que al final de tus días si no puedes decir que triunfaste al menos dirás que viviste.

Pude ver que a pesar de que nos han enseñado reiteradamente y de diversas formas cual es el camino adecuado llegamos a la edad adulta deseando soñar, sobre todo con aquella intensidad con la que lo hacíamos cuando creíamos que todo era posible, cuando aún teníamos fe. Los libros hicieron por mí lo que ningún ser humano hubiera podido, me regalaron una ventana al universo desconocido de lo imposible, abrieron mi mente de formas insospechadas, cualquier persona afecta a la lectura sabrá que digo la verdad, leer te ayuda a crear tu propio criterio, a liberar tu mente que por tanto tiempo ha sido botín de la presión social de caber en el molde preestablecido, entonces no existirá religión ni sociedad que logre limitarte. Gracias a todo lo que le debo a los libros decidí acercarlos a otras mentes deseosas de libertad, todos los jóvenes deberían ser libres de elegir el camino que desean, pero para que eso sea posible primero necesitan ver que existe más de uno, saber y aprender a crear su propio criterio y opinión acerca de su entorno.

“La Orden de Palmira” es un grito de fantasiosa protesta, mi deseo de gritar dentro de las mentes dormidas, hacerles saber que si bien el sistema nos da una enseñanza cada quien es responsable de su propia vida y todos podemos salirnos del molde para lograr nuestras metas, el único obstáculo somos nosotros mismos. La verdadera pregunta es ¿qué estás dispuesto a sacrificar con este propósito?

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3 comentarios to “Mi experiencia con “La Orden de Palmira””

  1. Excelente! Después de esta introducción, leer el libro se convierte en una necesidad. Felicitaciones a la autora por esta claridad de palabra y objetivos.

  2. Cada escrito tuyo abre más puertas y ventanas. Me encantó esta reflexión que realizas. Felicidades y el mayor de los éxitos con este libro.

  3. Sé que es increíble pero no había visto este post, una disculpa amigas, supongo que se me pasó porque en esos días estaba de viaje y con el internet muy limitado.

    Muchas gracias Amanda y Reyna, me llena de ánimos y fuerzas leer sus palabras, gracias por alimentar mi amor por la escritura.

    Les mando un abrazo fuerte.

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