Palenque – Patrimonio cultural del mundo

por chilemexico

Autor: Maria Eugenia de la Cruz – Chiapas Mexico – Cronista

Sumario: En las palabras perennes de los poetas que lo inmortalizan, el patrimonio literario de Palenque también alimenta elpatrimonio cultural del mundo

Siempre he dicho que en Chiapas tenemos dos tipos de poetas: los poetas del mar y los de la selva. Y es que la presencia del entorno original de los escritores de poesía determina su poética; subyace en la temática de sus escritos y moldea su forma. Entre los poetas del mar – a mi parecer- se encuentran por ejemplo Óscar Wong, Joaquín Vázquez Aguilar y Marisa Trejo; en cambio, ubicamos como poetas de la selva a Efraín Bartolomé, Uberto Santos y Clara del Carmen Guillén.

         Dentro del grupo de los que la selva contagia sus pensamientos, hay otros que sin ser chiapanecos le han cantado a Palenque como lo ha hecho el poeta de Palenque por antonomasia, Ydalio Huerta Escalante, en honor de quien se creó en 1991 el Premio Regional de Poesía que lleva su nombre y que han ganado en estas 17 ocasiones, poetas de la talla de Manuel Cañas, lamentable y recientemente fallecido – ganador en la primera edición del premio (cuando aún era organizado por el Círculo Literario de la Selva) y en esta última edición de 2007, el ganador fue el campechano Sergio Hernán Witz, ahora que ya el galardón se ha extendido a otros estados y a otros ámbitos pues la organización corre a cargo de Coneculta en coordinación con el Gobierno Municipal de esa ciudad.

         En “Zona Palencana” y en “El otica ya se ha ido pero nos dejó su canto” Ydalio Huerta Escalante, embrujado por Palenque, plasma su amor por la tierra que le acogió y le dio cabida a sus herederos; herederos de su sangre y apellido pero también a los herederos de su arte e inspiración.

         En otro tiempo y otra situación, la vida profesional llevó a Clara del Carmen Guillén, oriunda de Comitán a trabajar en la zona selva; como directora de la Casa de la Cultura de Bochil, tuvo oportunidad de acercarse a estos paisajes del trópico, y más específicamente, acercarse a Palenque que despertó su inspiración.

Clarita dedica el libro “Libamen”, que es parte del libro Nocturno para despertar desvelos, a Palenque. A propósito de su creación explica sus motivos: “las diferentes sensaciones que suele crear en los seres humanos, el paso del tiempo, la nostalgia por los tiempos idos, la admiración por esa cultura desaparecida misteriosamente pero que no se fue del todo.  ¡Porque es maravillosa!” Y vive aún en nosotros.

En Libamen, Clara Guillén da la vuelta de su mirada hacia el pasado, su voz se vuelve la voz de la naturaleza. Este libro es en síntesis, sacrificio, ofrenda, palabras que se desgranan entre conjuros de la selva de los vestigios del pasado.

Marisa Trejo es otra que a pesar de estar enamorada del mar –como nos lo deja ver en Jardín del paraíso– la selva también le hace la corte. Palenque inspira el poema “La piedra eterna de las ruinas donde “el olor  a barro fresco, a musgo antiguo cuelga de los lirios entre la maleza que entierra los tesoros mayas”.

“Palenque” es el título de otro de sus famosos poemas en el que contrasta el antes y el después, como lo demuestra este fragmento: “árboles centenarios/ recuerdan las hazañas/ el esplendor de antaño…/ el esmeralda jade de la jungla/ la frialdad de la piedra/ el ingenio del hombre/ hecho pirámide/ Hoy sólo quedan ruinas/ asombro de turistas/ mientras el dios contempla/ serenamente/ su antiguo poderío”.

El poeta tuxtleco José Falconi tiene un poema titulado, “Ciudad en ruinas” que emerge de entre sus pensamientos y se instala en la memoria: “El Palenque de los pájaros/ agrieta/ el silencio de la ciudad/ En el templo de las inscripciones/ silba la serpiente/ croa el tamazul/ se abre una rosa/ concreción del alba/ La ciudad emerge de sus ruinas/ y se deja morir entre los huesos/ primeros cadáveres del día”.

Otros poetas también le han cantado a Palenque. Guadalupe Noble Martínez tiene un poema titulado “Señor de Palenque” (en el libro Filigrana chiapaneca) y Elva Macías otro de título “Palenque” en su libro Imagen y semejanza. De hecho, toda una generación de palencanos hacen lo propio, e incluso, escritores de otras latitudes como el argentino Che Guevara y el propio guatemalteco Luis Cardozo y Aragón haciendo referencia al Premio Nobel, Miguel Ángel Asturias, a quien le compara con Pakal.

Transcribo un fragmento del poema “Palenque” de Ernesto Che Guevara para observar cómo la poesía aborda diferentes puntos de vista y refleja diversas ideologías: “Algo queda vivo en tu piedra/ hermana de las verdes alboradas,/ tu silencio de manes/ escandaliza las tumbas reales./ Te hiere el corazón la piqueta indiferente/ de un sabio de gafas aburridas/ y te golpea el rostro la procaz ofensa/ del estúpido “¡oh!” de un gringo turista. / Pero tienes algo vivo./ Yo no sé qué es,/ la selva te ofrenda un abrazo de troncos/ y aún la misericordia araña de tus raíces”.

Es pues Palenque, sustancia y forma, tema y sema, reloj de arena que mantiene el tiempo detenido, que lo trae a nosotros en imágenes poéticas, que lo devuelve a nuestros ancestros en las palabras perennes de los poetas que lo inmortalizan.

El patrimonio literario de Palenque, también alimenta el patrimonio cultural del mundo.

One Comment to “Palenque – Patrimonio cultural del mundo”

  1. Felicidades Maria Eugenia por este articulo que muestra la sensibilidad de nuestros poetas chiapanecos y extranjeros en su visita a nuestras ancestrales ” Ruinas de Palenque”

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: